
Casas Los Refugios
El Arrayán, Lo Barnechea — 2014 — Residencial
El Arrayán, Lo Barnechea
Benjamín Busquets - Fernando Busquets
2014
140 m2 cada vivienda
Rene León
El encargo consistió en proyectar dos viviendas de aproximadamente 140 m², concebidas como unidades idénticas y con posibilidades de crecimiento futuro, emplazadas en un terreno en pendiente ubicado en El Arrayán. El sitio contaba con dos plataformas previamente niveladas, condición que permitió implantar cada vivienda respetando la topografía y minimizando las intervenciones sobre el terreno.
Las viviendas fueron concebidas para un sobrino y su tío; sin embargo, desde el inicio del proyecto se consideró la posibilidad de que cualquiera de ellas pudiera ser vendida o arrendada. Esta condición motivó el desarrollo de un modelo de vivienda flexible y adaptable, capaz de responder a distintas formas de habitar sin perder coherencia espacial ni arquitectónica.
El terreno presenta una condición paisajística particularmente relevante: hacia el sur se abre una amplia vista sobre la quebrada de El Arrayán, mientras que hacia el norte, en la cota superior del predio, lo recorre el canal La Poza. Esta dualidad definió la estrategia de implantación, privilegiando la apertura de los espacios principales hacia el paisaje y construyendo una fachada más contenida hacia el norte, que resguarda la privacidad y protege visualmente la vivienda.
La propuesta se desarrolla desde la organización interior, entendiendo la flexibilidad como el principal criterio de diseño. Todos los recintos se articulan en torno a un vacío de doble altura que actúa como núcleo espacial de la vivienda, favoreciendo la continuidad visual entre ambos niveles, el ingreso de luz natural y la relación permanente con el paisaje a través de un gran ventanal y una terraza proyectada sobre la quebrada. Más que un elemento compositivo, este vacío organiza la vida doméstica y concentra las relaciones entre circulación, permanencia y exterior.
El proyecto propone espacios abiertos, flexibles e interrelacionados mediante distintos niveles de balconeo que fortalecen la continuidad espacial. La materialidad refuerza esta estrategia mediante la diferenciación de dos sistemas constructivos: un primer nivel de hormigón, macizo y contenido, que se integra al terreno y actúa como basamento; y un segundo nivel de madera, más liviano y cálido, cuya fachada incorpora un ventanal continuo que amplía las visuales y potencia la iluminación del vacío central.
La escalera se sitúa como pieza articuladora del proyecto, conectando ambos niveles y funcionando simultáneamente como elemento de circulación, filtro visual y transición entre los espacios públicos y privados de la vivienda.
Los muros de hormigón del primer nivel se prolongan hacia el norte para conformar los estacionamientos y contener el terreno, generando además una estructura preparada para futuras ampliaciones. Esta estrategia permite extender el segundo piso sobre la zona de estacionamientos o incorporar nuevos recintos en el primer nivel sin alterar la lógica original del proyecto.











